| La verdadera
vida está hecha del "ahora." La verdadera
vida no está hecha de ayeres o de futuros inciertos.
Lo que tenemos es como un pedazo de arcilla en manos de un
escultor o un pedazo de oro en manos de un artesano. Podemos
crear de ellos lo que deseemos. En este momento, ¿Qué
estamos haciendo con el momento que tenemos? ¿Estamos
pensando en otra cosa? ¿Estamos formándonos
opiniones de la gente cerca de nosotros o de aquellas personas
que nos están hablando? ¿O estamos comprometidos
en hacer de nuestra vida algo sublime, enriqueciéndonos,
elevándonos, acercándonos a lo Divino, despertándonos
internamente, desarrollándonos, brillando con la luz
iluminadora? ¿En qué estamos comprometidos en
este momento? |
 |
“Este
momento”, este concepto, esta palabra, este hecho, esta
verdad, es la más tremenda verdad de la vida. La vida
está hecha de este momento tan solo -no de ayeres muertos
o mañanas no nacidas aún. Pero la vida para
cada uno de nosotros no es ni siquiera hoy. Es este momento.
Este momento es lo que
tenemos en efectivo. Otros aspectos del tiempo son lo que
imaginamos tener. Otros aspectos del tiempo están presentes
en nuestra mente como ideas y conceptos. Son ideas muy engañosas.Si
haces de este momento lo que debería ser, ello aportará
algo mejor el próximo momento. Porque te habrás
enriquecido de este momento, el próximo momento será
construido sobre él y por lo tanto estarás un
paso más arriba y tal vez un poco más brillante.
Cada momento puede llevarte
un paso más arriba, hacia la manifestación de
una luz más brillante dentro de ti. Momento a momento
se logra la iluminación. Momento a momento se experimenta
la liberación. Momento a momento la suprema Meta es
alcanzada. |
|
No
tienes que esperar por algún momento; no tienes que
ejercitar la paciencia. Por el contrario, el momento no espera.
Aparece ante ti con cada respiro. Es por eso que los grandes
místicos han dicho: "Oh Señor, que yo Te
recuerde en cada respiro. Que en cada respiro de mi vida busque
yo acercarme a Ti." Porque el momento no espera, no se
queda atrás. Si lo tomas y lo vives, entonces lo tendrás.
Si sueñan despiertos y se desvían hacia otro
lado, atascados en alguna otra cosa, entonces lo perderán.
No será más tuyo; habrá desaparecido
para siempre.
Cada momento es tu verdadera
fortuna, más precioso que el oro, los diamantes y las
piedras preciosas. Cada momento es tu vida misma. Cada momento
es lo que eres y puedes ser. No hay nada que se le pueda comparar.
La tremenda importancia del momento, el valor incomparable
del momento, es la más importante idea y comprensión
que un individuo vivo puede tener. "Mi fortuna es cada
momento que se presenta ante mí ahora. Es ahora que
debo vivir mi vida, no ayer o mañana. Tengo tan solo
este momento para vivir, para formar, para moldear, para hacer
algo de él. Esta es mi vida efectiva."
Debes recordar que no
tenemos que trabajar para ello, no tenemos que pedirlo. Se
nos está dando constantemente. Está siempre
ahí. Viene. No se demora, mas no debes pedirle que
espere. No puedes permitir que se escape y luego imaginar
que pudiste hacer algo. Una vez que se ha ido no es más
tuyo. Cuando lo confrontas, es tuyo; eres el dueño
de la situación, tienes todos los derechos. Permítete
hacer uso de él, de la manera que mejor te plazca.
Reflexión tomada
Del libro "Medita estas verdades" de Swami Chidananda.
|